El factor diferencial de OKOBO es que nuestras fórmulas nacen de un problema real, no de una tendencia.
Trabajamos con ingredientes botánicos locales de alto valor activo como lo son el romero, ortiga, lulo, uchuva, cacay y murumuru, comprados directamente a campesinos colombianos.
Además de estos ingredientes botánicos, complementamos nuestras fórmulas con activos naturales con respaldo científico, logrando así el balance entre la ciencia y la sabiduría ancestral que nos define, avalado por nuestro laboratorio cosmético certificado ante el INVIMA.

También cuidamos el impacto de principio a fin: nuestros envases son de PET biodegradable y cartón, coherentes con nuestra filosofía de bienestar consciente. Somos una marca liderada por mujeres, de madre a hija, que entiende la belleza como un puente entre la ciencia, la tierra y las comunidades que la hacen posible.
Así lo hacemos ...
Nuestra producción se realiza en Ibagué, Colombia, en nuestro propio laboratorio cosmético certificado ante el INVIMA. El proceso comienza con la selección de ingredientes botánicos —romero, ortiga, lulo, uchuva, cacay y murumuru, entre otros— que compramos directamente a campesinos locales, garantizando un origen trazable y un comercio justo.
A partir de ahí, formulamos manualmente cada lote combinando aceites vegetales, aceites esenciales y extractos naturales con activos de respaldo científico, bajo estrictos controles de calidad.
El envasado se hace en empaques de PET biodegradable y cartón, cerrando un ciclo de producción consciente, local y artesanal, pero con estándares industriales de calidad.
Hoy somos una empresa de 20 empleados, de los cuales el 80% son mujeres.

Más allá de solo un producto ...
OKOBO es un Negocio Verde avalado por Cortolima y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, reconocimiento que respalda nuestro compromiso social y ambiental de principio a fin.
Generamos empleo digno para 20 personas, el 80% mujeres, y compramos nuestros insumos botánicos directamente a campesinos locales, fortaleciendo la economía campesina y el comercio justo en la región.
A esto se suma que nuestras formulaciones sólidas de shampoo y acondicionador eliminan la necesidad del envase plástico habitual de sus versiones líquidas, evitando cientos de botellas de plástico al año solo con estas dos líneas, y que empacamos el resto de nuestros productos en PET biodegradable y cartón.
Así, OKOBO demuestra que es posible crecer como empresa generando bienestar para las personas y respeto por la tierra que nos da sus ingredientes.